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domingo, 26 de octubre de 2025

Crítica Literaria: Sudamerican rocker (2025) Juan Cristóbal Peña. El ídolo caído que a tantos les gusta.



 Cada cierto tiempo surge algún dato irrelevante sobre el músico chileno Jorge González, que parece ofrecer una nueva perspectiva sobre el complejo perfil del ídolo nacional. Esto seguirá ocurriendo, cuando se publiquen sus cuentos inéditos o lancen canciones no oficiales, una vez que fallezca, pues tal es el impacto que produce el cantautor, que lo han convertido en una marca.

Tras la polémica crónica sobre Mariana Callejas en Letras torcidas (Editorial UDP, 2024), el periodista Juan Cristóbal Peña presenta Sudamerican rocker. Un retrato de Jorge González (Editorial UDP, 2025), una obra coescrita con su ayudante de investigación, Joaquín Zúñiga. Este libro es un perfil ampliado sobre la figura de Jorge González  que ha sido publicado previamente en Ídolos (Editorial UDP, 2023) de Leila Guerriero.

En la portada observamos el retrato del músico en su etapa del disco homónimo 1993, con un diseño de alto contraste entre la fotografía en blanco y negro y el color rojo que referencia al disco Corazones (1990). González proyecta un gesto reflexivo y una actitud desafiante propia en aquellos años.

La crónica no comienza con su carrera solista, sino en Pichidegua en 2015, cuando sufre el accidente cerebrovascular durante el concierto. Después de este evento, el relato retoma los orígenes: bandas y presentaciones en el Liceo 6 de San Miguel, la discografía de Los Prisioneros, la carrera solista, el tedio de lidiar con el sello discográfico, el regreso con la banda, la separación y los múltiples conflictos (entre los miembros, entre los hermanos González, con el manager, y principalmente, con los medios de comunicación). La narración se extiende hasta la actualidad, donde su hermano lo asiste, cuida y administra sus bienes.

Aunque los detractores hagan muecas de desprecio, Peña resalta la brillantez de Jorge González. El autor lo encuadra en la figura del genio, con luces y sombras: en cierta etapa construye una banda icónica en Chile pero debe lidiar con su machismo durante el matrimonio, se señala en el libro.

Peña es un narrador de probada trayectoria, conoce su oficio. Para este trabajo utiliza fuentes directas como los libros Exijo ser un héroe (2002) seguido de Orgullo y pasiones (2016) y se inclina por trabajar mayormente con el volumen Ya viene la fuerza, (2024). Se distancia de obras que están más cerca del anecdotario o no legitimadas por el líder de la banda. Además, complementa con el material audiovisual como Los Prisioneros (1987) de Cristián Galaz y la autoentrevista de Jorge González (2014).

El gran sostenedor de la fuente narrativa son los documentales disponibles en internet y en justa medida, las entrevistas con Claudio Narea, Zaida González, las exparejas, entre otros. El universo de González es tan conocido y está tan arraigado en la cultura musical, que resulta un desafío mostrar información inédita.

Es precisamente aquí donde radica la principal limitación del libro: Sudamerican rocker. Un retrato de Jorge González (2025) no entrega nueva información, porque se dedica a ensamblar y reordenar con destreza antecedentes que ya estaban disponibles en biografías anteriores y archivos audiovisuales, resultando una buena síntesis, pero sin aporte informativo original.  

Juan Cristóbal Peña deja entrever que Jorge González desea mantener un bajo perfil, rehuir de la fama, pese a sus polémicas presentaciones en el Festival de Viña o la Teletón. El músico ha sido transformado en el mito del ídolo caído: una figura que sirve como gancho comercial sobre la base del artista atormentado.


Juan Cristóbal Peña. Sudamerican rocker. Un retrato de Jorge González. Santiago: Ediciones UDP, 2025, 112 páginas.

jueves, 10 de febrero de 2022

[Crítica de cine]: Serie Los prisioneros (2022). El mejor gancho comercial



No es poca la gente que verá esta nueva serie desde lo que significan Los Prisioneros. Por lo que hay que ser majadero en señalar que se trata de una obra audiovisual de ficción con fuertes dosis de realidad, y que no necesita retratar fielmente lo sucedido.

La nueva serie titulada Los prisioneros (2022) es liderada por la producción ejecutiva de Joanna Lombardi, dirigida por el exministro de Cultura peruano Salvador del Solar y el colombiano Carlos Moreno.

Claudio vs. Jorge vs. Miguel

Realizada en Chile durante la pandemia, en ocho capítulos de media hora retrata al grupo sanmiguelino desde la promoción del disco La voz de los 80 (1985) hasta el quiebre y las grabaciones de Corazones (1990). Tomando una línea canónica como la aparición en Sábados Gigantes, el concierto en Concepción viajando en tren o la firma con el presidente bonachón (Gastón Pauls) de la EMI. El éxito del Pateando Piedras, el concierto del Estadio Chile, la preparación de La Cultura de la Basura, la convivencia del matrimonio de González Fresard, el de Claudio Narea y Claudia Carvajal, la gira latinoamericana (principalmente Perú y Colombia), Las Cleopatras y el amorío entre Carvajal y González hasta la disolución del grupo, son parte de los hitos que aborda esta nueva serie.

Las decisiones sobre los rumbos musicales que debía tomar el grupo donde el rock vs el pop, guitarras vs los teclados, Claudio (Andrew Bargsted) vs Jorge (Aron Hernández) eran constantes. Mientras, Miguel Tapia interpretado por Bernabé Madrigal patentaba bajo su nombre la marca Los Prisioneros, algo que trajo consigo el alejamiento del dúo Narea & Tapia, quienes tocaron juntos hasta antes de la pandemia. En pantalla el baterista también interpela a Jorge: “a ver huevón, aquí no somos tu acompañamiento, me he sacado la cresta por esta banda huevón”, no con la misma rudeza del guitarrista pero con el afán de mantener la banda funcionando.

Muchos pasajes aparecen  en el libro  Exijo ser un héroe (2002) de Julio Osses, asesor de contenido, que funciona como biografía no oficial de la banda. Igualmente figuran las ex Cleopatras Patricia Rivadeneira, como productora asociada, y Jacqueline Fresard, quien fuera esposa de González, asimismo es artista colaboradora. Mientras Miguel Tapia y Jorge González vendieron los derechos del nombre y las canciones, Claudio Narea acusa no apoyar la serie debido a no tener ninguna incidencia y es necesario mencionar que, la mayoría de las canciones están trabajadas por Camilo Salinas y Pablo Ilabaca (exChancho en Piedra).

La búsqueda de la identidad de Los Prisioneros es una de las líneas fundamentales en las que siempre son interpelados, quedando en una nebulosa no concluyente. Tampoco se desarrolla lo barrial ni el recuerdo de la conformación del grupo, menos la crisis económica de 1982 que empobreció a la población, un cuarto de la cual estaba desempleada. 

Gran parte del contenido está estructurado de manera resumida, la elipsis en tanto técnica de supresión de acontecimientos no permite que se genere la profundización. Así, rápidamente tocan en Sábados Gigantes, o son fichados por la EMI y el empresario es buena onda invierte en ellos. Pareciese que no hay una evolución que justifique procesos creativos ni ensayos porque es más fácil quedarse con que González cantaba mal o que Narea no componía, siendo reduccionista la óptica con la que se nos presenta la historia de Los Prisioneros. Es por eso que va saltando de un tema a otro, sin que esto signifique dinamismo o tengan ritmo las escenas. El entramado es contar una parte sobre el éxito de Los Prisioneros para darle magnitud a Las Cleopatras y cómo esto se conjuga con la relación de Jorge y Claudia, la que tiene como finalidad la gestación del Corazones tras la exposición del conflicto amoroso, la creatividad de González y la influencia musical.

Los últimos capítulos de la primera temporada tienen un desarrollo superior: Jorge González y Las Cleopatras, la campaña del “No” y el lío amoroso. En el primero hay una fuerza creativa y performática de la tecladista Cecilia Aguayo, la actriz Patricia Rivadeneira, las artistas Jacqueline Fresard y Tahia Gómez. Esta energía es complementaria en ambas direcciones lo que deviene en el cuarto disco de la banda. En la segunda, el plebiscito de 1988 es un hito importante del que se ha aceptado que fue la voluntad del pueblo, urna mediante, que hizo que el chacal se fuera a los cuarteles. Por eso, utilizan varias escenas de archivo que conjugan el ambiente, la alegría y nerviosismo del momento. En tercer lugar, la relación de Jorge con Claudia y Claudio se desenvuelve durante la gira latinoamericana de la promoción de La Cultura de la Basura, no solamente como una problemática que rompe con la banda, sino que, dada las circunstancias que derivan en el cuarto disco, se ficcionaliza lo que se ha escrito biográficamente sobre este suceso 

La falta de continuidad de los hilos narrativos secundarios es la mayor confusión. Uno de los ejemplos, es la figura de Jacqueline Fresard. Ella realiza el arte del disco “La cultura de la basura” (1987), y aunque se expresan contradicciones y disgustos con González, esto no termina por encajar porque no tiene conclusión. Se presentan bosquejos, no la resolución del diseño ni el disco finalizado, porque inmediatamente entra la elipsis para continuar con otras tramas. Lo que me produce mucha curiosidad, cuando Lombardi señala “sí hemos querido cuidar esos detalles: por ejemplo, el sillón que está en la casa de Jorge, cuando está casado con Jackie, es el mismo. Ahí está la magia” (18 octubre 2021), o “Lo que ganamos es poder entrar con mucha más profundidad y detalle a un momento específico de la vida de Los Prisioneros, y no tratar de contar toda su vida”. Otro ejemplo, es el tema familiar en el que se desarrolla en González, a diferencia de Tapia que visita los blocks y a la madre postrada, y menos se observa en Narea.

Los Prisioneros (2022) es un proyecto audiovisual genérico que mantiene un ritmo sosegado, de consumo rápido para que la distribuidora de medios tenga alto impacto en los televidentes y competir con otras plataformas. Siendo la banda un fenómeno latinoamericano, en vez de desarrollar la identidad y orígenes de la agrupación que promete el trailer, no cabe duda que encarnar la telenovela amorosa entre Jorge, Claudia y Claudio es el mejor gancho comercial.

Los Prisioneros. 2022. Directores: Salvador del Solar y Carlos Moreno. Intérpretes: Arón Hernández, Andrew Bargsted, Bernabé Madrigal, Samuel Buzeta, Mariana di Girólamo, Geraldine Neary, Li Fridman, Annick Durán, Amparo Noguera, Maite Manríquez, María Florencia Crino, b. Guión: Enrique Videla, Luis Barrales y Dominga Sotomayor. Producción: Media Networks y Parox. 80 minutos; Chile. Disponible en MovistarPlay.