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domingo, 10 de agosto de 2025

Crítica de libros Chañar (2025) Gabriela Ocaranza: por las calles de Copiapó.


Al leer Chañar (Editorial La Calabaza del Diablo, 2025) de Gabriel Ocaranza Rojas (Copiapó, 1995) lo primero que salta a la vista es su estructura fragmentada, compuesta por innumerables capítulos breves y donde los fenómenos naturales como la camanchaca, desde Caldera a Copiapó, desde la costa hasta el valle, cubren un manto sigiloso de historias no contadas.

El formato de la obra combina la crónica, la narrativa y la prosa poética. Para esto, emerge la figura del paseante urbano, “el flâneur”, que recorre las calles de Copiapó y plasma sus impresiones en frases cortas y párrafos escuetos, consolidando un estilo marcadamente minimalista.

El caminante recorre y convive con los habitantes de a pie y viaja en buses interurbanos, converge en la Plaza de Armas entre rancheras, corridos y ventas de “chucherías”, retrata el abandono Teatro Windsor de Chañaral y la situación andrajosa de la cultura local, el Museo Mineralógico y la anécdota de la piedra falsa mostrada en la televisión, los perros abandonados que circulan por la ciudad mordiendo a las camionetas rojas de la minería, rescata y valoriza a poetas, teatreros, actores, el paso de distintos circos por la ciudad y el local de completos quemado completamente.

Este minimalismo en la crónica problematiza la forma en que observa a los habitantes. El volumen no establece mayor distinción entre peruanos y colombianos, lo que da cuenta de que no hay mayor interacción con la diversidad de los residentes, de igual modo, descarta la presencia indígena, porque, en el mejor de los casos, está reducida a influencias y reapropiaciones lingüísticas.

El poblado se encuentra en un entorno donde los fenómenos naturales predominan y dictan el ritmo de vida de los habitantes. Esta conexión con la naturaleza se plasma en la frase: “Desde las costas de Caldera viene entrando la camanchaca a Copiapó”. Esta neblina costera del norte de Chile, no es un mero detalle climático, es una condición que se impone. Su llegada desde Caldera hacia el interior es un evento que envuelve las calles y da identidad.

Desde Caldera hasta Copiapó la zona es reconocida por su aridez, un rasgo distintivo del desierto de Atacama en Chile. Sin embargo, esta condición desértica no impide la dualidad de lo árido y la fertilidad de los naranjos, una realidad que se ve vívidamente reflejada en sus atardeceres.

Como señala este volumen: “Las tonalidades del anaranjado abundan en el ojo copiapino como si en el firmamento creciese fuerte un naranjo”. Aquel que enuncia opta por no describir las esperables polvaredas de la pampa, sino que enfatiza cómo la percepción de los habitantes ha internalizado el entorno anaranjado de su realidad.

En esta crónica hay una voz personal que visibiliza la historia de la ciudad de un modo singular, al referenciar de modo implícito el estilo de Nicanor Parra: la lucidez desencantada y el lenguaje de la antipoesía: “El mineral de Chañarcillo saldó la deuda de Chile, pero nos dejó puros deudos”. Esta ironía y pragmatismo desoladora no solo rescata un hecho histórico de la bonanza económica que el Chañarcillo aportó a Chile, sino que tras esto, está la paradoja de un progreso fatuo, en la que se cimentó sobre la pérdida de vidas humanas.

Chañar (2025) contiene una mirada crítica y mordaz sobre un Copiapó desaliñado y fascinante por la naturaleza que somete a lo humano. Sin embargo, hay un tono ingenuo y candoroso sobre el estado de la cultura en el presente, lo que implícitamente sugiere un pasado de gran esplendor. Junto con esto, la obra ambientada en la región de Atacama, rompe con el dominio de las autoficciones de clase media santiaguina, contribuyendo así a expandir y descentralizar la literatura chilena.

Chañar

Gabriel Ocaranza Rojas (Copiapó 1995)

Editorial La Calabaza del Diablo

2025

48 páginas.

sábado, 7 de diciembre de 2024

Retorno a la tierra incógnita (2024) de Vanessa Hermes: A los muertos no se los nombra

 


Un relato intrigante y cautivador nos entrega Vanessa Hermes, seudónimo de Vanessa Álvarez Gallardo (Castro, 1985), en su primera novela, Retorno a la tierra incógnita (Editorial La Calabaza del Diablo, 2024). Previamente, ha publicado cuentos infantiles ilustrados: Maqui y el invierno de colores (2019), Mojo y el bosque de agua (2020) y Olivino (2022). De memoria local: Mi pueblo un día. Huillinco, septiembre 11, 1973 (2004).

Dana Wass es fotógrafa criada en los Países Bajos, hija adoptiva de piloto chileno al que apenas conoció y de una madre que tiene un avanzado Alzheimer. La protagonista cumple con la figura del héroe no tradicional: no encaja en las normas sociales, tiene fuertes conflictos internos, sus relaciones con otras personas es tensa y es incomprendida por su conducta errática, e incluso, autodestructiva. Además, la autora construye varios nudos narrativos que pareciera llevarnos a callejones sin salida, pero en el plano general, dimensiona características de los personajes y la naturaleza de sus decisiones.

La cercanía de su primera exhibición en una importante galería de arte en Ámsterdam provoca que Dana Wass sufra ansiedad y falta de sueño. Con desconfianza y aridez busca ayuda en una terapeuta que indaga en los dolores psico-sociales no asimilados, en la escasez de amistades en Europa y el nulo conocimiento de quiénes fueron sus padres.

Al mismo tiempo, su mejor amiga, Size, le regala unas imágenes por revelar que datan de 1881. Del contenido de las fotografías emerge la historia kawésqar; los que fueron traídos desde Tierra del Fuego a Europa con la finalidad de exhibirlos como espectáculos en zoológicos humanos. Estos materiales contienen memorias que permiten rescatar del olvido, en este caso, fragmentos de la historia de Dana que forma parte de su identidad, como los paseos con sus padres en el parque parisino, Jardín d’Acclimatation. Sin embargo, esto remueve visiones sepultadas como la niña imaginaria que la había acompañado durante la edad temprana, y que ahora, vuelve a aparecer.

Dicha niña altera los sentidos en el plano terrenal, afectando las relaciones humanas de la protagonista. Wass deberá pesquisar mediante documentales, revistas y consultar con personas de increíbles oficios como el médium para saber quién es ella, de dónde proviene y qué la motiva estar presente en su vida. Para ello emprende un viaje hacia los orígenes y que, a su vez, también formarán parte de su linaje ancestral.

A partir de este viaje a Punta Arenas, encontramos múltiples mensajes de lucha y de resistencia de indígenas. En su mayoría mujeres, ellas cumplen con la misión encomendada por sus ancestros de defender los territorios y aguas donde transita la cultura kawésqar. De igual modo, son desconfiadas, siempre en alerta de espías y del soplonaje cuando defienden el territorio de la depredación de recursos naturales por parte de las industrias extractivistas. Los chilenos y/o los europeos no son capaces de ver, ni de tener a bien que, en estos paisajes transita la cosmovisión indígena y la entrada de la manufactura es una transgresión y un ultraje.

El hecho adoptivo del personaje se narra lateralmente, porque se infiere a partir del contexto histórico, tras la fecha de nacimiento, que el lector debe complementar. Por un lado, se señala que este asunto podría estar vinculado con el desarraigo, pero no se abordan las circunstancias de bebés robados durante la dictadura. Sobre esto, las investigaciones y el proceso de búsqueda desde la Academia son recientes.

Retorno a la tierra incógnita (2024) tiene una trama envolvente y con muchos matices sobre la búsqueda de la identidad. El pasado y el presente están conectados por la memoria individual y colectiva; mientras que, la resiliencia pone en el tapete la urgencia de tratar la imposición de modelos político y económicos en lugares donde no son aceptados. Asimismo, la capacidad de entrelazar el viaje de Dana Wass con las problemáticas contemporáneas que afectan a las comunidades –carentes de poder alguno–, permite comprender que esta obra busca profundizar y pertenecer, frente a un mundo que se vuelve cada vez más parecido a una postal, frívolo y en constante cambio.

Retorno a la tierra incógnita (2024). Vanessa Hermes. Editorial La Calabaza del Diablo, 148 pp.